Los castrati: ¿Sacrificados por amor al arte?

Castrati es un término plural del término italiano para "castrado", se les llamaba así a los niños cantantes que eran castrados para mantener su voz aguda, ya sea como la de una soprano, mezzo-soprano o contralto. La castración consistía en la destrucción ablación del tejido testicular, sin necesidad de cortar el miembro. Este proceso se realizaba en niños que demostraban una gran capacidad para el canto, y así poder mantener su voz blanca de adultos, ya que las voces de los niños eran consideradas tierna y emocional, por lo que el mantener esta y luego el conocimiento de la adultez formaría a un gran cantante.

Los principios de la castración hacia niños cantores existía desde la creación del Imperio Romano Oriental, en Constantinopla hacia el año 400 d.C., la emperatriz romana Elia Eudoxia tenían un coro cuyo director era un castrado, lo que da a creer que de ahí comenzara la creación y uso del castrati en los coros bizantinos. En el siglo IX, estos cantores era bien conocidos, por lo menos en la Basílica de Santa Sofía, hasta que el saqueo que ocurrió en Constantinopla fue causado por las fuerzas occidentales de la Cuarta cruzada en 1204, desde ese entonces habían desaparecido.


Trescientos años más tarde, se volvió a saber de esta práctica a principios del siglo XVI en Italia, aunque se desconoce como reapareció o se mantuvo, si hubiese sido ese el caso. Aunque en España existía la tradición de los sopranos falsetistas, se piensa que los castratis podían haberse ocultado haciéndose llamar como los primeros. En una España en la que gran parte de esta estaba siendo gobernada por musulmanes, en la tradición cultural de esta parte de Oriente, ya se practicaba la castración, la cual tenía una larga historia. Estos eran empleados como guardias del harén, aunque también fueron valorados como políticos de alto nivel, con la intención de evitar una dinastía que pusiera en peligro al gobierno.

Entre 1556 y 1557, el papa Paulo IV, prohibió la presencia de cantantes casados en la Capilla Pontificia, por lo que los falsetistas empezaron a ser reemplazados por los castrati. Ya en 1558, el coro de la Capilla Sixtina tenía castrati.

En 1589, el papa Sixto V modificó el coro de la Basílica San Pedro, para incluir específicamente castrati. Fue así como estos empezaron a suplantar niños (ya que sus voces cambiaban en pocos años), los falsetistas (cuyas voces no eran potentes) y las mujeres, que en ese entonces fueron prohibidas por el dictamen paulino que indicaban que estas tenían que permanecer en silencio en la iglesia.


Así como las estrellas de rock en la época contemporánea, los castrati ganaron mucha popularidad y llegaron a cobrar significativas sumas de dinero, además de haber sido deseados por muchísimas mujeres debido a sus finos rasgos no desarrollados y porque no podían embarazarlas.

Muchas veces la realización de la castración no tenía resultados positivos, para poder hacerlo tenían que administrarles a los niños opio u otro narcótico para evitar sentir el dolor, lo que ocasionaba muertes prematuras; o el de presionar la arteria carótida en el cuello para dejarle inconsciente, pero llegaban a morir por estrangulamiento. Pero los que se realizaban la castración sin problemas, no todos alcanzaban el éxito como cantantes, de los miles y miles de niños que eran castrati, solo pocos llegaron a desempeñar una potente y preparada voz.

Voces tiernas como las de los niños, pero con la intensidad de un adulto, eran aclamadas en esa época. Entre los castrati más famosos se encuentra Carlo Braschi, conocido como Farinelli.


Ya para el siglo XIX, así como la popularidad de estos había llegado, en esta época empezó a caer en declive, como la evolución de los gustos musicales, las personas empezaron a tener otros gustos operísticos, por lo que los contratenores empezaron suplantar a los castrati. Posteriormente empezó la prohibición de la castración en niños, primero en 1861, cuando no se permitía por fines artísticos. Luego en 1878, el papa León XIII prohibió el que se contratara castrati para los coros, solo en la Capilla Sixtina y en algunas basílicas papales de Roma se les permitió quedarse. Una foto de 1898 revela que en esa fecha, solo quedaban seis castrati en el coro de la Capilla Sixtina. En 1902, el Papa León declaró que no se aceptarían más los castrati. Finalmente, el 22 de noviembre de 1903, el Papa Pío estableció el uso de niños en el puesto que tenían los castrati.

El último castrato sixtino fue Alessandro Moreschi, y el único en realizar grabaciones en solitario. Se retiró en marzo de 1913, y murió en 1922.


Los castrati: ¿Sacrificados por amor al arte? Los castrati: ¿Sacrificados por amor al arte? Reviewed by Mariana Who? on 20:38:00 Rating: 5

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