Las Poquianchis: una verdadera historia de terror


Nativas del municipio El Salto, en el estado de Jalisco, México; las asesinas conocidas como Las Poquianchis, serían el grupo homicida más prolifico en la historia mexicana y uno de los más impactantes a nivel latinoamericano y mundial.

La banda delictiva estuvo integrada por las hermanas González Valenzuela: Delfina, quien fuese la "líder", María de Jesús, Carmen y María Luisa.

Creciendo en una familia completamente disfuncional. Isidro Torres, su padre, quien fungió como alguacil durante el gobierno de Porfirio Díaz (y se mantuvo luego de la Revolución Mexicana), y Bernardina Valenzuela, su madre, quien fuese una católica recalcitrante. Isidro fue un oficial completamente corrupto, tanto así que luego de un tiempo fue buscado por haber asesinado durante sus horas de trabajo, motivo por el cual la familia antes conocida como Torres Valenzuela, se cambió el apellido a González, para evitar represalias.

Para fines de los años 30, Delfina González abriría su primer burdel con una modesta herencia dejada por sus padres. Estuvo activo durante varios años hasta que una pelea en el lugar causaría su clausura del mismo en 1948. Un año después se daría el fallecimiento de Carmen, la mayor de las hermanas.

Para 1954, mudarían el local para la población de Lagos de Moreno, durante las ferias del pueblo, el nombre del lugar sería Guadalajara de Noche. Allí se harían amigas de las autoridades, propinándoles servicios sexuales y dinero a cambio de no cerrar su negocio, ya que la prostitución era ilegal en Jalisco. Durante 15 días, tiempo de duración de las ferias, harían un gran capital y se marcharían al estado de Guanajuato, donde volverían a fundar el Guadalajara de Noche.

Durante su estadía en Guanajuato, le comprarían la casa a un ocultista conocido como "El Poquianchis", y allí montarían otro prostíbulo, conocido como La Barca de Oro; sin embargo, la gente le seguiría llamando al lugar "Poquianchis" y también sería el apoyo ganado para Delfina, María Luisa y María de Jesús tras la popularización de su caso.

Las edades de su empledas oscilaban entre los 12-15 años, las conseguían mediante engaños y secuestros: si las hallaban solas, las raptaban, si se encontraban acompañadas de sus padres, les "ofrecían" trabajo como sirvientas con buen sueldo para dejarlas ir. Nunca regresaban.

Las niñas eran violadas (vaginal, anal y oralmente) por unos ayudantes de Las Poquianchis, para que aprendieran cómo hacer su trabajo. Quienes se rehusaban eran fuertemente golpeadas, o incluso asesinadas.

Algunas de sus trabajadoras.

Así operarían durante 10 años, cuando en 1964, una de sus empleadas escaparía y denunciaría las atrocidades cometidas por las delincuentes, además del infierno donde les hacían vivir.

El estilo de vida de las sexoservidoras era deprimente, Las Poquianchis les obligaban a comprarles ropa y comida a precios elevados, y ellas tenían la obligación de pagarles con el trabajo sexual. Además, las prostitutas que quedaban embarazadas eran obligadas a abortar y en caso de que dieran a luz, el recién nacido era asesinado y enterrado. También mataban a las prostitutas que ya no les servían, ya fuese porque tuvieran 25 años (límite de vida útil que daban las matronas a sus "pupilas") o porque se encontraban tan enfermas que ya no podían trabajar.

La forma en cómo asesinaban a sus empledas era desorbitante: las dejaban dos o tres días sin agua y comida y luego las enterraban vivas, ya sin fuerzas. Otros métodos para matar fueron los repetidos golpes en la cabeza, quemarlas vivas y tirarlas desde las alturas, provocando su muerte con el fuerte impacto contra el suelo.

Delfina, María Luisa y María de Jesús fueron condenadas a la pena máxima: 40 años, pagando en la cárcel municipal de Irapuato. Delfina (1968) y María Luisa (1984) morirían durante su estadía en prisión, mientras que María de Jesús fue la única que falleció luego de cumplir su condena (sería liberada antes de los 40 años).

Se confirmaron 80 asesinatos durante 1945 y 1964, pero se cree que la cifra real supera los 120.


Las Poquianchis: una verdadera historia de terror Las Poquianchis: una verdadera historia de terror Reviewed by Alejandro Ramírez on 13:48:00 Rating: 5

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